Nací con el superpoder de burlarme, reírme o bromear al respecto de casi todo lo que ocurre a mi alrededor.

Como todo superpoderoso, desde pequeño me di cuenta que lo poseía y tuve que ocultarlo para poder vivir entre la gente normal que no entendía esa capacidad con la que yo había nacido.

Con el paso de los años fui aprendiendo a manejar ese poder de una forma equilibrada, lo que me permitió vivir entre los normales de una forma en la que podía usar mis superpoderes sin afectar a los que me rodeaban.

Un día descubrí que podía usar mi superpoder al amparo del anonimato, lo probé y sentí una gran paz de esa paz que solo te da la libertad de ser.

Pero el poder corrompe, y la combinación que ambos poderes me otorgaron han causado esa perdida de equilibrio que me permitió vivir tranquilamente entre los normales.

Ahora el anonimato que me permitió ser libre, se ha vuelto el peso que me hunde.

Últimamente he perdido la capacidad de reírme o de bromear en publico como lo hacía antes, he creado una dependencia al anonimato que me impide usar mi superpoder cuando estoy con otras personas.

Ya no soy yo allá afuera, ya no soy yo aquí adentro.

Siempre he sabido que si algo puede matar a El Xhabyra es la perdida del anonimato, aunque se que existe la posibilidad que si no lo mata lo hará mas fuerte, ese es un resultado que no quiero conocer.