“Hoy mi carro no arrancó, mañana quien sabe”

Cuando tienes un carro viejo, cada que te subes a el para encenderlo es una aventura que no tiene igual,…

…no he encontrado deporte mas extremo que el de arriesgarme cada mañana a ver si mi carro enciende.

Hoy el hijo de su pinchi madre NO ENCENDIO! (de nuevo)

ya no es novedad que en los últimos meses el xhabymovil ha comenzado a dar muestras de su agonía, los años que carga sobre sus hombros, o mejor dicho sobre su chasis ya no se pueden ocultar.

La reglas internacionales de la socialité para estos casos indican que ya debería de cambiar de carro.

Pero quien se ha encariñado con su primer carro sabe de lo que hablo, hasta hoy, no me veo manejando otro que no sea mi carro viejo.

Y estamos de acuerdo en que, si sacamos cuentas, al final del año ya le meto mas dinero que si estuviera pagando las cómodas mensualidades de un carrazo del año.

Pero,…

…y que hago con mi carro viejo?

En primera ya me lo acabe, o mejor dicho ya nos lo acabamos por que entre que mi partner tiene la patita pesada y que a mi me han chocado (OJO: yo no choco, a mi me chocan) varias veces, no creo poder venderlo, es mas, siendo realista, hasta se me hace que voy a terminar pagando para que se lo lleven a un yonke.

En fin, a ver que chingados pasa, por lo pronto tengo que hacerlo arrancar (obvio no yo, el mecánico) para seguir rodando unos meses mas, en lo que nos decidimos a cambiar de carro, mientras a darnos unos baños de pueblo usando el transporte publico para no olvidar de donde venimos ni para donde vamos.

Los leo en el futuro,…