Mucho tiempo había resistido la tentación de probar todos los servicios de San Google, y desde que inicie con este viacruzis de ser bloggero me avente a probar las delicias de servicios que te ahorran tiempo, pueden ser minutos o segundos pero resulta satisfactorio en un lapso de 24 horas calcular el tiempo acumulado que ahora tienes disponible para poder hacer otras cosas (como seguir sentado frente a “la compu” haciendo nada)

Desde que se libero el navegador Google Chrome, mi antiguo internet explorer quedo técnicamente nockeado, y se fue a un rincón de mi disco duro, a llorar sus penas y mi alta traición, pero que le voy a hacer, soy lo que llamo un “cavernicola tecno-facilote”.

Cavernicola por que las cosas que voy descubriendo tienen meses de estar en activo, y tecno-facilote por que me prendo a cualquier chingadera que comienzo a utilizar y ando por todos lados chingue y chingue a medio mundo para que usen lo que YOOO les recomiendo (cosa quemedio mundo utiliza de hace meses).

Esto ultimo me ocurre por que siempre me ha gustado esperar a que “algo nuevo” sea probado por mucha gente antes de adquirirlo para mi uso, y llegar así huevonamente a utilizarlo sin tener que arriesgarme a “las fallas de arranque”.

Esta ultima técnica a pesar de haberme fallado el FIFTY-FIFTY de las veces y demostrarme una y otra vez que, por mas que me espere siempre me tocan productos defectuosos y que solo perdí tiempo y ansias esperando la llegada del “ahora si ya es tiempo de tenerlo”.

Que le voy a hacer, soy muy aferrado a ideas inútiles que para nada me sirven y que cada que trato de cambiarlas regresan con mayor intensidad, pero mientras regresan voy a seguir participando en el uso de la versión BETA del nuevo navegador “gugucrom”.