…de lluvias continuas, esta mañana ha salido el sol, y afuera esta radiante, la gente llego a sus trabajos con los zapatos secos, todos los niños están en sus respectivas aulas, el colibrí del arbusto de la acera de enfrente ya no parece una ratita mojada que flota de flor en flor.
Entonces,…
por que ¡¡¡CHINGADOS!!! aquí adentro sigue lloviendo.
De plano este año ya se perdió la diversión deportiva a encontrarle forma de “algo” a las manchas de humedad de mi techo.
Ahhh! pero el señor huevon en la temporada de seca no quiso hacer nada porque este año no iba a llover mucho, así que según yo y mis superconocimientos ingenieriles aprendidos viendo “Bob el constructor”, dictaminamos que el techo aguantaba un año mas antes de dedicarle atención.
¡Toma papá! estas hasta la madre de agua, con el colchón húmedo de una esquina y la alfombra con un charquito que sientes te mira y se burla irónicamente cada que una gota se une y ejecuta su maquiavélica danza ondulante en un llamado a la invasión de fibras textiles.
Las presas y mi techo están hasta el culo, así que Tlaloc (que según yo tiene jurisprudencia en todo el país no solo en el centro) por mi se puede tomar unas largas vacaciones por esta zona, por que yo ya no quiero ver gotitas, ni tampoco ver gototas, es mas estoy tan aguitado que ya ni quiero ver gotear.

Nota: en lo que escribí el texto y en lo que hice el dibujo se seco el charco de la alfombra, y esta tomando una forma muy curiosa, Parece que ya encontré nuevo entretenimiento por que el techo de plano tiene una enorme figura como la del continente PANGEA.