La verdad que los grafiteros sin sentido que solo andan rayando su “placa” en cualquier borde me molestan mucho, son una contaminación visual que deteriora la poca urbanidad que le queda a nuestras ciudades:

Pero de vez en cuando se cumplen inclusive las mas mundanas profecías, como aquella que dice que:
“de entre los marginados imbeciles y repudiados grafiteros sin sentido, surgirá aquel elegido que arranque una pequeña sonrisa a El Xhabyra”
Tengan TEMOR DE DIOS pecadores,…
ese dia, …





¡ HA LLEGADO !