Al propietario de un vehículo deportivo color azul, se le notifica que ha sido víctima del pandillerismo, que le han quebrado todos los cristales del vehículo, así como la sustracción de una llanta trasera.
Si usted conoce al propietario del vehículo favor de hacerle saber que me lo encontré YO y que después de haberle tomado la fotografía, lo deje en un macetero, fuera de una casa, a la vista del primer infante que pasara por ahí y decidiera levantarlo.

Minutos después regrese a verificar y el vehículo ya no se encontraba, por lo tanto podemos llegar a la conclusión que:

“Pedro Infante no ha muerto”