Ya nada mas me falta aprender a hacer una fogata, hoy llevo mas de doce horas sin sentarme frente a la compu (el ordenador es la ostia en España tío, aquí en mexicolandia es “la compu”) y para colmo salí a la calle sin celular.

Así de dramático como se lee:

2 horas en la calle y ¡SIN CELULAR!

No niego que en algunos momentos del día recordé años pasados en los que no estábamos tan encadenados a la tecnología de hoy, inclusive hasta me atreví a intercambiar palabras con alguien desconocido en la calle y casi mire sus ojos, con intención de socializar plenamente.

Eso si que es deporte extremo en estos días.